Las fachadas de los colegios públicos El Parque y Dulce Chacón en Rivas-Vaciamadrid han cobrado vida gracias a dos murales gigantes que han renovado la identidad visual de estos centros educativos. Desde mediados de septiembre, cada mañana, el alumnado se encuentra con estas obras ganadoras del Concurso de Arte Urbano 2026, que convoca el Ayuntamiento desde hace 14 temporadas.
Los autores de estas obras son el dúo Pigmento Murales, compuesto por las argentinas Paula Álvarez Domínguez y María Constanza Vidal, y el muralista segoviano Manu Cardiel. Pigmento Murales ha intervenido toda la pared lateral del pabellón deportivo del colegio El Parque con su mural titulado ‘Aprender jugando’. Por su parte, Manu Cardiel ha plasmado su obra ‘Desarraigo digital’ en el frontispicio del edificio de primaria del Dulce Chacón.
De los 16 colegios públicos que hay en Rivas, diez ya lucen un mural de arte urbano, convirtiendo la ciudad en un auténtico museo al aire libre. Las obras se extienden desde vallas de obra hasta paredes de edificios, túneles y escaparates comerciales, creando un patrimonio artístico que enriquece la localidad.
PABELLÓN DEPORTIVO DEL COLEGIO EL PARQUE
Pigmento Murales: ‘Aprender jugando’. Premio: 9.000 euros.
El dúo artístico, que ha creado murales en su ciudad natal de San Miguel de Tucumán (Argentina), ha diseñado un mural que incluye elementos típicos del colegio, como balones de baloncesto y pelotas de tenis. “La experiencia en Rivas ha sido maravillosa. Nos encantó trabajar en una escuela”, comentan las artistas.
COLEGIO DULCE CHACÓN
Manu Cardiel: ‘Desarraigo digital’. Premio: 6.000 euros.
En el colegio Dulce Chacón, Manu Cardiel ha creado un bodegón de flores silvestres que se pixelan, simbolizando el peligro de la sobredigitalización. “El arte urbano está disponible para todos y no es vandalismo”, afirma el artista, quien ha compartido su proceso creativo con el alumnado de 6º de primaria.
Ambos murales no solo embellecen los colegios, sino que también invitan a la reflexión sobre la importancia de la naturaleza y el arte en la vida cotidiana. Rivas-Vaciamadrid se convierte así en un espacio donde el arte y la educación se entrelazan, ofreciendo a los estudiantes una experiencia única y enriquecedora.