La Policía Nacional y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria han desarticulado una red dedicada al blanqueo de dinero procedente de ciberestafas internacionales mediante la compra y exportación de vino español, maquinaria y vehículos industriales. La operación se ha saldado con nueve detenidos en Santander, Madrid, Alicante y Tenerife.
Entre los arrestados se encuentra el presunto responsable de captar a las llamadas mulas financieras, personas que facilitan sus cuentas bancarias para mover dinero de origen ilícito. Según los investigadores, la organización habría blanqueado más de tres millones de euros obtenidos mediante estafas a particulares y empresas de Europa, Sudamérica y Asia. Además, se han detectado numerosas tentativas de fraude que no llegaron a consumarse.
El vino como vía para blanquear el dinero
La investigación permitió descubrir una estructura que combinaba estafas informáticas con operaciones destinadas a ocultar el origen de los fondos. Entre los métodos utilizados figuraban:
- Suplantación de correos electrónicos corporativos para desviar pagos.
- Estafas comerciales.
- Fraudes sentimentales.
El dinero se ingresaba en cuentas de sociedades pantalla y particulares, y posteriormente se distribuía mediante transferencias, envíos de divisas al extranjero y retiradas de efectivo. Para introducir esos fondos en la economía legal, la red utilizaba empresas exportadoras que compraban principalmente vino a bodegas españolas, además de maquinaria y vehículos industriales, que después se enviaban a países africanos. Según los investigadores, el entramado recurría a las propias bodegas como exportadoras formales para dificultar el seguimiento del dinero.
Registros en Tenerife
La operación se desarrolló en dos fases. La primera tuvo lugar en Torrelavega, Cantabria, donde fueron detenidas dos personas y se realizaron tres registros. El despliegue final se llevó a cabo con siete detenciones más en Madrid, Alicante y Tenerife, además de registros en domicilios y en la sede de una empresa, incluida una actuación en Adeje.
Durante las intervenciones se incautaron documentos mercantiles, facturas, registros contables, equipos informáticos, teléfonos móviles, joyas de alto valor y dinero en efectivo. La investigación ha contado con la colaboración de Europol y de autoridades policiales y judiciales de varios países europeos, entre ellos Alemania, Portugal, Reino Unido, Países Bajos e Italia.