La Unidad Canina de la Policía Local de Getafe ha sumado un nuevo integrante a su equipo: 'Lucas', un perro de la raza braco. Con su llegada, la unidad cuenta ahora con cuatro canes, que son:
- Harald (pastor belga malinois)
- Dona (pastor alemán)
- Vega (springer spaniel)
Además, se espera la incorporación de un quinto perro, una springer que actualmente se encuentra en formación, y otro pastor belga para el próximo año.
Estos perros, junto a los agentes de la unidad, desempeñan un papel fundamental en la prevención y seguridad en diversas acciones de la Policía Local de Getafe. Su presencia es habitual en las patrullas a pie de la Policía de Barrio, en centros comerciales y en medios de transporte público. También realizan revisiones en centros escolares y otros espacios públicos, así como inspecciones en vehículos durante los controles de alcoholemia y drogas.
Campaña especial de vigilancia y control de distracciones al volante
En colaboración con la Dirección General de Tráfico, la Policía Local de Getafe llevó a cabo una campaña especial de vigilancia y control de distracciones al volante. Esta iniciativa se desarrolló entre el 5 y el 11 de octubre y abarcó los once barrios del municipio.
Durante esta campaña, se controlaron un total de 1.671 vehículos y se interpusieron 27 denuncias. La infracción más común fue el uso indebido del teléfono móvil, que representó 22 de las sanciones. Otras infracciones incluyeron el uso de cascos o auriculares, la manipulación de pantallas o navegadores, y otras conductas que causan distracción mientras se conduce.
El objetivo de esta campaña fue concienciar sobre los riesgos asociados a conductas como:
- Buscar una canción en el móvil
- Escribir mensajes
- Leer noticias
- Buscar información
- Hacer fotos
- Hablar sin manos libres
- Consultar el GPS
Estas acciones son consideradas factores de riesgo en los siniestros de tráfico. Desde la delegación de Seguridad Ciudadana también se recuerda que existen otras distracciones clásicas, como encender o pagar un cigarrillo, así como la fatiga y el sueño, que pueden alterar la atención necesaria al volante.
Es fundamental reducir estas conductas de riesgo, ya que son las más habituales en los siniestros de tráfico, especialmente en aquellos que resultan en víctimas mortales.