La Plaza de Toros de Torrejón de Ardoz se convertirá en un escenario de terror del 1 al 7 de noviembre con la undécima edición de Halloween Horror Zone. Las entradas, que tienen un precio de 4 euros, se podrán adquirir en la taquilla del recinto.
Este evento no solo promete emociones fuertes, sino que también destina parte de su recaudación a fines solidarios. Los horarios de apertura serán los siguientes:
- Domingo 1 de noviembre: de 18:00 a 1:00 horas
- Lunes 2 de noviembre: de 18:00 a 22:00 horas
- Viernes 6 de noviembre: de 18:00 a 00:00 horas
- Sábado 7 de noviembre: de 18:00 a 00:00 horas
Además, el domingo 1 de noviembre a las 20:00 horas, habrá una Party Joven frente a la Plaza de Toros con el DJ torrejonero, Jorge Vaquero.
Más de 30 actores darán vida a una historia de terror, donde los visitantes deberán enfrentarse a sus miedos en un recorrido de aproximadamente 15 minutos diseñado para mantener la tensión. También regresan el Cementerio del Terror y los Payasos Diabólicos, dos zonas tematizadas en los jardines exteriores de la Plaza de Toros, donde la entrada es gratuita para quienes deseen hacerse fotos.
Este año, el evento contará nuevamente con Horror Music, un DJ en directo, actividades terroríficas, Food Trucks y Scare Zone en diferentes momentos de la tarde.
Halloween Horror Zone se ha consolidado como una de las grandes citas del terror en la Comunidad de Madrid, acumulando más de 58.383 asistentes a lo largo de sus ediciones y reuniendo cerca de 7.000 personas cada año para vivir una experiencia única durante la noche de Halloween.
Organizado por la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Torrejón de Ardoz en colaboración con el Ayuntamiento, el evento combina entretenimiento y un compromiso social, destinando parte de la recaudación a asociaciones benéficas y a iniciativas de ayuda ante catástrofes naturales.
Es importante recordar que el pasaje no está recomendado para menores de 12 años y que el acceso está adaptado para personas con movilidad reducida. Los participantes que lo deseen podrán asistir disfrazados, aunque se prohíbe el acceso con máscaras.