El 23 de octubre se realizará un cambio en la bifurcación de los carriles de salida a la altura de la calle de Illescas, que discurrirán por ambos lados de la futura boca del túnel. Los vecinos verán nuevas actuaciones en superficie debido a las obras de urbanización entre la avenida del Padre Piquer y la pasarela del Anillo Verde Ciclista.
La excavación completa del túnel finalizó en mayo y en agosto se concluyó la obra civil del subterráneo, que ya tiene la apariencia casi final con la que se abrirá el paso a los vehículos antes de que termine el año. Carabante y González visitaron la zona para informar sobre las nuevas alteraciones en el trazado de la A-5, desarrolladas durante la tercera fase del proyecto del Paseo Verde del Suroeste.
El Ayuntamiento de Madrid está ejecutando las obras de urbanización, que permitirán acabar con la barrera que suponía la autovía para los vecinos de los barrios de Lucero, Aluche y Las Águilas, separados desde 1968 de Campamento y Casa de Campo.
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, explicó que la modificación de la bifurcación permitirá liberar espacio para ejecutar distintas actuaciones, como:
- La reposición de la canalización de agua potable afectada por las obras.
- La construcción del vial definitivo en superficie.
Carabante también advirtió que habrá más actividad en la superficie debido a que se trabaja en el futuro corredor naturalizado que conectará con Madrid Río, la Casa de Campo y la Cuña Verde de Latina, mejorando las condiciones ambientales de la zona.
La urbanización del Paseo Verde del Suroeste ha comenzado en distintos tramos, actuando en la configuración final de las vías reservadas a vehículos, el carril bici y una zona verde cercana a la pasarela verde ciclista.
El túnel de tres kilómetros conectará con la M-30 en la avenida de Portugal. Carabante comprobó que el túnel ya tiene la apariencia casi final y se abrirá al tráfico antes de que termine el año, eliminando más de 80.000 vehículos que cruzan el asfalto a diario, lo que reducirá la contaminación en un 90%.
La obra civil del soterramiento de la A-5 concluyó en agosto, con la ejecución de:
- Más de 8.000 pilotes.
- 5.800 metros de tubería de drenaje.
- 5.700 metros de acera.
- 71 vigas de gran longitud.
Se han colocado revestimientos en las paredes para mejorar la luminosidad y facilitar el mantenimiento. Las labores en el interior del túnel se centran en la implantación de instalaciones y acabados, y a partir de noviembre se procederá a la conexión del túnel con la M-30.