El Grupo Banco Mundial ha anunciado la apertura de su nueva oficina en Madrid, un paso que refuerza su colaboración con España para ampliar la inversión y movilizar capital privado en favor del crecimiento y la creación de empleo en mercados emergentes.
Desde hace casi 70 años, el Grupo Banco Mundial y España han trabajado juntos para abordar complejos retos de desarrollo, combinando financiación, asesoramiento y la participación del sector privado. La nueva oficina en Madrid reunirá a sus instituciones bajo un mismo techo, creando un punto de contacto único para el Gobierno español, el sector privado, el mundo académico y la sociedad civil.
Las empresas e inversores españoles tendrán acceso directo a la financiación del Grupo Banco Mundial, así como a sus herramientas de mitigación de riesgos y a su experiencia en los mercados. España se posiciona como uno de los principales socios del Grupo Banco Mundial en Europa, apoyando el desarrollo del sector privado.
La Corporación Financiera Internacional (IFC) y el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA), entidades del Grupo dedicadas a la inversión en el sector privado y al seguro de riesgo político, respectivamente, han constituido carteras de alrededor de 5,000 millones de dólares con empresas españolas en mercados emergentes. La oficina de Madrid aprovechará este impulso y los profundos lazos de España con América Latina para fomentar una mayor participación en otras regiones, especialmente en África, movilizando capital privado y convirtiendo la inversión en puestos de trabajo.
"La apertura de nuestra oficina en Madrid refleja la solidez de nuestra colaboración con España y nuestra ambición compartida de crear empleo a través de un crecimiento impulsado por el sector privado", afirmó Makhtar Diop, director gerente de IFC.
Diop también destacó que "España aporta una amplia experiencia en sectores esenciales para el desarrollo sostenible, como el agua, las infraestructuras, el turismo y la industria manufacturera. La nueva oficina nos permitirá colaborar más estrechamente con empresas, inversores e instituciones españolas para movilizar capital privado, ampliar la inversión en los mercados emergentes y ayudar a convertir las oportunidades en puestos de trabajo y crecimiento económico".
"La nueva oficina abrirá oportunidades para nuestras empresas y la sociedad civil que trabaja en el ámbito del desarrollo, y servirá de puente entre la financiación europea para el desarrollo y América Latina y África", afirmó Carlos Cuerpo, vicepresidente primero del Gobierno de España y ministro de Economía, Comercio y Empresa.
Como accionista, España desempeña un papel importante en la configuración de la estrategia del Grupo Banco Mundial, canalizando el apoyo específico a las prioridades de desarrollo a través de fondos e instrumentos de financiación centrados en las finanzas sostenibles, la adaptación al cambio climático, las infraestructuras, la salud y la migración, mientras colabora para ayudar a los países a enfrentar la deuda insostenible.