Bajo el título Sindicalismo y democracia: memoria, lucha y futuro, CCOO de Madrid y la Fundación 1º de Mayo han vuelto a los Cursos de Verano de San Lorenzo de El Escorial de la Universidad Complutense. Este encuentro destaca el papel decisivo del movimiento obrero en la lucha contra la dictadura y su contribución a la democracia.
En el 50 aniversario de la transición a la democracia en España, CCOO de Madrid reafirma su compromiso con la memoria democrática, subrayando la importancia del movimiento obrero y del sindicalismo de clase desde los años 50. Durante el curso, se analizará la represión franquista que sufrió la clase trabajadora, incluyendo:
- Las duras condiciones de vida.
- Las leyes represivas.
- Las torturas y fusilamientos de aproximadamente 150.000 personas.
- Los enterramientos en fosas comunes de muchas víctimas.
Se prestará especial atención a la represión que sufrieron las mujeres y el camino recorrido por el movimiento feminista y sindical para conquistar los derechos que hoy disfrutamos.
El papel crucial del movimiento obrero en la resistencia antifranquista también será un tema central, así como la participación de los hombres y mujeres de CCOO, quienes comenzaron a organizarse clandestinamente en fábricas, barrios y centros de trabajo. Su contribución fue decisiva para debilitar las estructuras de la dictadura, abrir espacios de libertad y sentar las bases de la democracia.
CCOO se entiende, por tanto, como un actor clave en la construcción de una sociedad más justa, basada en la libertad, la igualdad y la solidaridad. Sin embargo, las políticas de memoria histórica enfrentan amenazas cuando son instrumentalizadas en el contexto de guerras culturales impulsadas por la extrema derecha. Esto puede llevar a que estas políticas se vuelvan en contra de la memoria democrática y de la propia democracia.
No se trata de reabrir heridas, sino de conocer la historia para evitar que se repita. Este ejercicio es fundamental para garantizar la verdad, la justicia y la reparación, asegurando así que no se repita el pasado. En una democracia, el olvido no es una opción.