Desde Eslovaquia hasta las Islas Canarias, sindicalistas de todos los rincones de Europa se han reunido en el Palacio de Vistalegre en una movilización histórica del sindicalismo europeo. Este gran evento, convocado por la Confederación Europea de Sindicatos (CES), CCOO y UGT, estuvo lleno de eslóganes como ‘No pasarán’ o ‘Siamo tuttí antifascisti’.
La música también tuvo su lugar en el evento, con la actuación de la cantante española Marisa Valle Roso, quien interpretó temas como ‘Ceniciente’ y ‘En el pozo’, que fueron coreados por las miles de personas que llenaron el Palacio de Vistalegre para clamar por la paz, salarios dignos y el fin de la precariedad laboral.
“Basta ya”, fue el contundente mensaje de la secretaria general de la CES, Esther Lynch, quien pidió el fin de la austeridad y los recortes. Unai Sordo, secretario general de CCOO, abrió las intervenciones sindicales recordando que Carabanchel, donde se ubica el Palacio de Vistalegre, no solo es un barrio de clase trabajadora, sino también un lugar con historia de represión durante la dictadura española. “Bienvenidos a este país digno. Al país que se levantó contra el fascismo”, saludó a los asistentes que llegaron de distintas partes de Europa.
Madrid fue elegida para este gran encuentro europeo, destacando que España ha sido un referente en el movimiento sindical. “Hace poco más de una década, nos reuníamos aquí para denunciar políticas de austeridad y recortes que causaron un sufrimiento enorme a las mayorías sociales. Ahora, en vez de facilitar despidos, protegemos el empleo”, recordó Sordo.
El secretario general de CCOO también enfatizó la importancia de regularizar a las personas migrantes para garantizar sus derechos. “No nos resignamos. Sigue habiendo pobreza, millones de trabajadores y trabajadoras no llegan a fin de mes. Queremos presionar a administraciones empresariales que buscan todo para sí”, agregó. “Hay que recuperar una idea social de Europa. Más bienestar, más derechos, más salarios y paz”, concluyó.
Esther Lynch, por su parte, destacó la energía de la movilización en Madrid, considerándola “justamente lo que necesitamos para cambiar el rumbo de Europa”. También envió un mensaje claro a Bruselas: “¡No a la desregulación! ¡No a las propuestas Ómnibus que socavan nuestros derechos y protecciones!”. Lynch advirtió sobre “un monstruo que acaba de nacer”, refiriéndose a la propuesta de la Unión Europea de crear empresas sin controles, ignorando las protecciones laborales.
La secretaria general de la CES aseguró que las movilizaciones continuarán hasta que esta amenaza desaparezca. También se refirió a una clase trabajadora que “ya ha sufrido bastante pagando crisis que no ha provocado”. “No aceptaremos ninguna propuesta que ataque el modelo social europeo”, afirmó.
Entre las intervenciones, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, reivindicó el papel de CCOO y UGT en los avances laborales logrados en los últimos años, destacando el récord de 22,5 millones de personas ocupadas, un logro que atribuyó al trabajo de los sindicatos. También mencionó las conquistas para colectivos vulnerables, como los repartidores de plataformas digitales y trabajadoras del hogar, y subrayó que la reforma laboral es clave para transformar el mercado de trabajo.
“La reforma laboral está hecha por los sindicatos, no por los hombres de negro. Es la reforma que ha cambiado España”, afirmó, añadiendo que nuestro país lidera el crecimiento económico entre las economías de la OCDE. A pesar de estos avances, Díaz insistió en que aún quedan derechos por conquistar y llamó a construir una Europa que proteja a las mujeres, al colectivo LGTBI y a las personas trabajadoras. También destacó el derecho a una vivienda digna como uno de los grandes retos pendientes.
El acto concluyó con un emotivo momento en el que todos los asistentes se pusieron en pie para corear al unísono los acordes de “Bella Ciao”, en una jornada marcada por la reivindicación y el compromiso colectivo.