España acoge la XXX Cumbre Iberoamericana, un encuentro que busca recuperar el impulso de este espacio de cooperación tras el fracaso de la reunión de 2024 en Cuenca (Ecuador). La cita plantea el desafío de alcanzar resultados tangibles en asuntos como la inteligencia artificial, la respuesta ante desastres y la movilidad académica.
La capital española recibe esta edición bajo el lema ‘Juntos construimos comunidad. Juntos la proyectamos hacia el futuro y hacia el mundo’. Se trata de la cuarta ocasión en la que España organiza una cumbre iberoamericana, después de las celebradas en Madrid en 1992, Salamanca en 2005 y Cádiz en 2012. España encabeza la lista de países anfitriones de estos encuentros, que ya han pasado por 20 naciones iberoamericanas.
Honduras, que organizará la próxima edición en 2028, y Nicaragua son los dos únicos países de la comunidad que todavía no han acogido la cita. La cumbre cuenta con la presencia confirmada de 10 de los 22 líderes regionales. El Gobierno español considera que esta participación permite recuperar el impulso de estos encuentros después de la reunión de Cuenca de 2024, que registró una asistencia reducida, dejó sin representación a México, Nicaragua y Venezuela y terminó sin una declaración política consensuada.
El Ejecutivo español destaca también los acuerdos que espera impulsar durante esta edición. Entre ellos figuran:
- La creación de una red iberoamericana de reducción del riesgo de desastres y protección civil.
- El impulso de una alianza regional sobre inteligencia artificial.
- La adopción de la Carta Iberoamericana de Movilidad Académica.
La agenda incluye además una carta sobre cuidados y apoyo, así como una nueva estrategia de cooperación entre los países que integran la comunidad iberoamericana.
La actividad comenzó con la inauguración del Foro Digital Iberoamericano, un encuentro sectorial que reúne a responsables institucionales, investigadores, empresas y activistas. Durante su intervención, el secretario general iberoamericano, el chileno Andrés Allamand, defendió la necesidad de avanzar hacia una mayor soberanía en materia de inteligencia artificial. Allamand apostó por evitar que una tecnología se “imponga” a los países de la región sin su “voluntad” y defendió un modelo regulatorio equilibrado que tenga en cuenta tanto los derechos de las personas como los avances tecnológicos.
Como ya es habitual en las cumbres iberoamericanas, la agenda también reserva un espacio para el sector empresarial. El encuentro de empresarios de la región comenzó en la plaza de toros de Las Ventas, en Madrid. La cita empresarial concluirá con la intervención del rey Felipe VI e incluirá un conversatorio entre jefas y jefes de Estado y de Gobierno y el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand. Ese mismo día, el Teatro Real acogerá la ceremonia oficial de apertura de la cumbre. Posteriormente, los reyes Felipe VI y Letizia ofrecerán una cena en el Palacio Real.
Desde la primera cumbre, celebrada en Guadalajara (México) en 1991, los encuentros iberoamericanos han abordado cuestiones recurrentes como la educación, la sanidad, la cultura, la integración y la inmigración. También han tratado asuntos políticos, la globalización y las amenazas terroristas. La primera edición reunió, por única vez, a todos los jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros, que entonces eran 21. Desde entonces, las cumbres han dejado acuerdos relevantes y episodios que han marcado la historia de las relaciones entre sus participantes.