El sector del comercio no solo conecta la producción con los consumidores, sino que también contribuye a la actividad de otros sectores y facilita el acceso a bienes y servicios. En España, el comercio representa aproximadamente el 13% de la actividad económica nacional y genera el 17% del empleo. Su presencia en todo el territorio favorece la cohesión social y ayuda a mantener vivos los pueblos y ciudades.
La relación entre España e Iberoamérica cobra especial relevancia en este contexto. Según el informe Global LATAM 2025, elaborado por ICEX-Invest in Spain y la Secretaría General Iberoamericana, la inversión latinoamericana acumulada en España alcanzó los 66.844 millones de euros en 2025, generando alrededor de 44.000 empleos directos.
Más de 600 empresas de la región tienen inversiones en nuestro país, lo que refleja una realidad que va más allá de los intercambios comerciales tradicionales. Las empresas de ambos lados del Atlántico encuentran oportunidades para crecer, invertir y desarrollar nuevos negocios.
Expansión y colaboración
Durante décadas, las empresas españolas han encontrado en América Latina oportunidades para expandirse en sectores como la moda, la alimentación, la distribución y la restauración. Hoy, muchas empresas latinoamericanas también están invirtiendo en España, adquiriendo compañías y desarrollando sus marcas en nuestro mercado.
Para aprovechar estas oportunidades, es fundamental comprender la diversidad comercial de los distintos países iberoamericanos. Aspectos como la organización de la distribución, la logística y la adaptación a diferentes perfiles de consumidores son clave para el éxito. No se trata de trasladar automáticamente un modelo de negocio de un país a otro; el éxito depende de combinar las capacidades de cada empresa con el conocimiento local.
Feria EXPORETAIL Iberoamérica
Desde la Comisión de Competitividad, Comercio y Consumo (C4) de CEOE se está impulsando esta colaboración, como se evidenció en la reciente Feria EXPORETAIL Iberoamérica, celebrada en Madrid, que conectó empresas del sector retail de ambos lados del Atlántico.
Existen muchos intereses y preocupaciones comunes, y la mejor manera de buscar soluciones es compartir experiencias. Temas como el relevo generacional, el hurto multirreincidente y la hiperregulación son ejemplos de retos que se pueden abordar en conjunto.
Marco regulatorio y simplificación administrativa
La competitividad del sector depende de un marco regulatorio estable y claro que aporte seguridad jurídica. La previsibilidad normativa es clave para favorecer la inversión y la toma de decisiones empresariales a largo plazo. Las diferencias normativas y la complejidad administrativa pueden dificultar la expansión internacional, especialmente para las pequeñas y medianas empresas.
En España, se demanda que la unidad de mercado funcione de forma efectiva y que la diversidad normativa entre comunidades autónomas no se traduzca en cargas que dificulten operar y crecer. Avanzar en la simplificación administrativa y la cooperación entre autoridades ayudaría a reducir estos obstáculos.
Cooperación iberoamericana
La cooperación iberoamericana puede desempeñar un papel relevante mediante el intercambio de buenas prácticas regulatorias. El XVI Encuentro Empresarial Iberoamericano es una ocasión inmejorable para reforzar esta agenda de cooperación.
La relación comercial entre España e Iberoamérica tiene una base sólida, pero su potencial va más allá de los intercambios actuales. La oportunidad está en construir una relación más estrecha, donde las empresas puedan compartir conocimiento y desarrollar nuevos proyectos en ambas direcciones.