UGT ha detectado que más de 300.000 personas en Madrid viven bajo el umbral de la pobreza que no se contabiliza en las estadísticas oficiales. Según el sindicato, el 17,4% de la población madrileña es pobre, utilizando un umbral de pobreza diferente al institucional para reflejar el alto coste de vida en la capital.
En total, hay 338.473 personas en la Comunidad de Madrid que, a pesar de tener un empleo y recibir un sueldo, se encuentran bajo este umbral. Las estadísticas oficiales no los consideran pobres porque sus ingresos superan los 1.018 euros al mes, el umbral que se utiliza a nivel nacional. UGT, por su parte, aplica un umbral de 1.190 euros para tener en cuenta el coste de vida en Madrid, que es considerablemente más alto que en otras regiones del país.
Además, hay 180.039 personas que sí son contabilizadas como pobres, pero que enfrentan pobreza severa debido al alto coste de vida. A pesar de ello, no pueden acceder al Ingreso Mínimo Vital (IMV) porque sus ingresos superan los 733,6 euros al mes, que es el límite para recibir esta ayuda. Esto forma parte de las más de 800.000 personas que viven en pobreza severa en la región, lo que representa un 8,4% de la población total.
Laura Muñoz, secretaria de Políticas Sociales de UGT Madrid, ha exigido que las estadísticas se adapten al coste de vida de la capital, afirmando:
“Lo que no se mide no se planifica, y lo que no se planifica no se protege.”
Muñoz también ha señalado que menos de la mitad de las personas en pobreza severa en Madrid reciben el IMV, y solo 123 familias están cobrando la Renta Mínima de Inserción de la Comunidad de Madrid, que debería servir como apoyo al IMV.
Madrid es la comunidad autónoma con el mayor índice de desigualdad en España, con 35,1 puntos según el coeficiente de Gini, mientras que la media nacional es de 30,8. Según UGT, en la Comunidad de Madrid, 1.253.070 personas viven bajo el umbral de la pobreza, lo que representa el 17,4% de la población.
Este es solo uno de los 25 indicadores que el sindicato ha analizado en su último informe sobre desigualdad, titulado Semáforo de los derechos sociales, en el que se compara la situación de Madrid con la de otras comunidades autónomas. La región suspende en 13 de esos 25 indicadores y tiene los peores resultados en cinco de ellos, que incluyen el índice de desigualdad y el gasto público por alumno en centros públicos.
Una de las principales fuentes de desigualdad en la Comunidad de Madrid es el acceso a la vivienda. UGT estima que más de 600.000 personas buscaron casa en 2025 sin éxito, principalmente por razones económicas. Además, el 46% de las personas que viven de alquiler están en riesgo de pobreza o exclusión social, y el 18% ya se encuentra en pobreza severa.
Susana Huertas, secretaria general de UGT Madrid, ha señalado que la desigualdad económica y la dificultad para acceder a una vivienda son razones suficientes para convocar una huelga general el próximo 11 de noviembre, junto al Sindicato de Inquilinas y otras organizaciones sindicales. Huertas ha declarado:
“En Madrid hay trabajo, pero el trabajo ya no garantiza poder vivir aquí.”
Huertas ha hecho un llamado a unirse a la huelga general, afirmando que
“cuando miles de personas deciden parar, es porque la situación ha llegado a un límite. Los derechos se han ganado siempre en la calle.”También ha exigido una mayor planificación e inversión en los servicios públicos, subrayando que “Madrid es la región más rica de España, y una persona recibe menos servicios sociales que si viviera en cualquier otra parte del país.” Para Huertas, no se trata de falta de recursos, sino de la voluntad de llegar a las personas que más lo necesitan.