El Ayuntamiento de Madrid ha dado un paso importante hacia la actualización y simplificación de la normativa urbanística de la ciudad. La Junta de Gobierno ha aprobado someter a consulta pública la futura Ordenanza Urbanística Municipal, un instrumento que pretende reunir en un único texto la normativa urbanística que actualmente se encuentra dispersa.
La consulta, que tendrá una duración de 15 días, permitirá conocer las aportaciones de la ciudadanía, así como de profesionales y organizaciones del sector, antes de comenzar la redacción de la nueva ordenanza. Según la vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, el objetivo es contar con una regulación más clara y comprensible, capaz de adaptarse a la evolución de Madrid y a los cambios sociales, económicos, tecnológicos y ambientales.
Unificación de la normativa urbanística
La futura ordenanza recogerá gran parte de la regulación urbanística que actualmente se encuentra en las normas del Plan General de Ordenación Urbana y en distintas ordenanzas sectoriales. Esto incluye aspectos como:
- Condiciones de urbanización
- Usos del suelo y de los edificios
- Obras admisibles
- Condiciones de edificación y construcción
- Obligaciones de conservación y rehabilitación
- Condiciones estéticas y la intervención en bienes protegidos
Consulta pública y participación ciudadana
La consulta pública permitirá plantear preguntas clave, como:
- ¿Necesita Madrid una nueva ordenanza urbanística?
- ¿Deberían las normas urbanísticas de detalle regularse mediante ordenanzas municipales?
- ¿Qué contenidos deberían tener mayor relevancia en el futuro texto?
- ¿Cuál debería ser el objetivo prioritario: simplificar la normativa, mejorar la seguridad jurídica o facilitar su actualización?
Este proceso se enmarca en la transformación del modelo de ordenación urbanística de la Comunidad de Madrid y estará coordinado con el futuro Plan Estratégico Municipal, cuyo objetivo es establecer determinaciones estratégicas y estructurantes para la ciudad.
Retos del modelo actual
El Ayuntamiento ha identificado varios problemas en el modelo actual, como la rigidez de la regulación de detalle, la litigiosidad y la complejidad de las normas. La nueva ordenanza busca dar respuesta a estas cuestiones con un texto único y coherente que facilite la comprensión y actualización de la normativa.
Además, se plantea complementar la futura regulación con guías explicativas, herramientas digitales de consulta y acciones de formación e información pública, aspectos que también se incluirán en la consulta.