Durante este mes de octubre, el Grupo Parlamentario Popular (GPP) en el Senado ha decidido no dejar de lado la invasión de Ceuta, que ocurrió a finales de julio y que involucró a aproximadamente 80.000 personas. Por ello, se ha iniciado una ofensiva en la Cámara Alta para esclarecer los hechos desde el origen del asalto hasta la actualidad, así como identificar a los responsables por acción u omisión.
El miércoles, el Pleno del Senado aprobará la creación de una Comisión de Investigación sobre el asalto a la frontera de Ceuta, impulsada por el GPP. El objetivo de esta comisión será analizar y esclarecer los antecedentes, circunstancias, causas y responsables del asalto, además de evaluar la gestión y responsabilidad del Gobierno en relación con la prevención y respuesta a este evento.
Alicia García: “A Sánchez le molesta hablar de Ceuta”
La portavoz del GPP en el Senado, Alicia García, ha denunciado la actitud del Gobierno, al que acusa de esconderse y no asumir responsabilidades. “Ante la falta de respuestas del Gobierno, en el Senado exigimos que todos los españoles conozcan la verdad sobre la invasión de Ceuta. Vamos a poner luz sobre cómo ocurrió, cómo se ha actuado y cómo evitar que vuelva a suceder”, afirmó García.
Además, se ha anunciado que comenzará una ofensiva en comisiones con la comparecencia de tres ministros que fueron citados en agosto y que no asistieron. El primero en enfrentarse al interrogatorio será el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien deberá explicar las medidas de seguridad en la frontera durante los días de la invasión y por qué no se dotó a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de más recursos, a pesar de los avisos del CNI.
También comparecerán el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, el jueves 22 de octubre, y la ministra de Defensa, Margarita Robles, el viernes 23, para explicar las políticas de relaciones con Marruecos y las gestiones diplomáticas realizadas en torno al asalto.
Alicia García ha reclamado respuestas sobre la falta de reacción inmediata del Gobierno tras la invasión y ha señalado que “España no estaba preparada para la invasión de Ceuta porque Sánchez no quiso”. Además, ha enfatizado que “Ceuta sigue invadida y abandonada” y que la dimisión del delegado del Gobierno en la ciudad demuestra que había conocimiento de la situación y que se intentó ocultar la verdad.