En el programa de Ana Rosa, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha propuesto “un Gobierno que gobierne y que gestione para que España vuelva a funcionar”. Para ello, ha destacado la necesidad de contar con altos cargos que tengan “competencia, experiencia y muchísima gestión”.
Feijóo ha advertido que se requieren hasta 300.000 millones de euros para invertir en infraestructuras ferroviarias, hídricas, viarias y eléctricas. Además, ha denunciado que el Gobierno no ha prestado atención a las advertencias de los maquinistas ni a las quejas del centro de control de Atocha por la sobrecarga de trabajo.
“Yo vengo a ofrecer gestión, rigor y experiencia”, ha subrayado, comprometiéndose con “50 millones de personas, con mi país”. En los nombramientos que realice, buscará que haya trazabilidad, honestidad y competencia en la gestión pública.
El líder del PP ha prometido realizar una auditoría de gasto para informar a los españoles sobre “cuál es el estado de nuestro país” y evitar el “gasto innecesario, burocrático, administrativo y político”. Criticó la incoherencia de tener “700 asesores en Moncloa” mientras hay una tensión máxima en la sala de control de Atocha: “¿Cómo es posible?”
Feijóo ha acusado al Gobierno de haber estado en una “negligencia continuada” en materia de infraestructuras durante los últimos ocho años, advirtiendo que la situación que encontrará el próximo gobierno será de “pronóstico reservado”.
En relación al accidente de Urda, ha señalado que el Gobierno debería haber realizado una auditoría ferroviaria en lugar de centrarse en una “auditoría demoscópica”. “Todavía quedan restos humanos en esa zona y el Gobierno está preocupado por lo que opina la gente para su campaña electoral”, ha lamentado.
El presidente del PP ha criticado que, a pesar de contar con más recursos que nunca, España acumula “el 70% de las muertes en Alta Velocidad del mundo”. Además, ha señalado que el Gobierno ha “abandonado los servicios públicos” y carece de un proyecto claro en diversas áreas.
Feijóo ha instado a su partido a ser “más serios y más rigurosos que nunca” para no caer en las “tretas” del PSOE, y ha manifestado que “España necesita volver a funcionar”. También ha criticado la transformación del Partido Socialista en un “frente amplio” y ha reclamado una gestión diplomática más efectiva con Marruecos.
Finalmente, ha defendido la construcción de un millón de viviendas en España y ha propuesto desbloquear tres leyes clave: la ley antiokupación, la ley del suelo y la ley de propiedad horizontal. Aunque considera que la inmigración es “necesaria”, ha rechazado el “descontrol migratorio” que ha caracterizado la política actual del Gobierno.